Imagen de Esther De Solà
Buen día. Hoy te escribo profundamente agradecida, tanto el sábado como el lunes inicié el viaje En Cuerpo de Mujer con mujeres dispuestas a auto-descubrirse y auto-regalarse un tiempo y un espacio para ellas mismas.
Me gusta observar como las cosas casi nunca salen como tienes planeadas. Por más que me esfuerce, por más que insista, la vida tiene sus propios planes y siempre me sorprende. Yo suelo decir que me salen «bolets», setas, imprevistos…
Trato de aceptar lo que viene, tal y como es. Decido creer que las cosas son como han de ser. Elijo pensar que formo parte un plan universal divino, grandioso, inteligente y maravilloso que desconozco. Y permito que pase lo que ha de pasar.
Así la vida decidió, que para el círculo del sábado 24, había inscritas seis mujeres y al final, a causa del Covid, fueron dándose de baja una tras otra, hasta que el viernes sólo quedaron dos mujeres. Y el sábado a la mañana se dio de baja la penúltima. Es el tiempo que vivimos ahora, la incertidumbre está presente en todo momento y aprender a fluir en ella es un gran reto.
Cuando vi que íbamos a ser dos mujeres, estuve a punto de cancelar el círculo, pero al ir a ponerle el heno a mi caballo, me fijé en la cantidad de bellotas que había en el suelo y me pregunté: ¿cuántas de ellas llegarían a ser un árbol? .

Las encinas siembran y siembran, no se preocupan por si brotarán o no sus hijas. No iba a ser yo distinta a ellas y seguramente no brotará, florecerá y dará fruto todo lo que planto. Pero yo seguiré sembrando, como la encina. Con alegría e ilusión siembro los círculos y otros proyectos que me nacen y dejaré que la vida se encargue de hacerlos brotar.
Lo cierto es que el sábado el clima fue maravilloso y las dos viajeras gozamos del sol en la piel, el olor a otoño y las caricias del viento. Fue un círculo nutritivo, íntimo, con algunas cosas a mejorar, por supuesto, como cuando se hace un pre-estreno, pues sólo la práctica hace al maestro. En algún momento, comentando la mínima expresión del círculo, formado por únicamente dos mujeres, evocamos unas palabras de Aranau de Tera que nos recuerdan que las cosas se construyen de a poco…
Nadie puede encender un fuego empezando por un tronco gigante.
Hay que ir poniendo ramita a ramita,
hasta llegar a la rama más rebosante.
Todo tiene su tiempo, sus pasos y fases;
La paciencia es la virtud de los grandes
Arnau de Tera
El círculo del lunes lo formamos en el interior de la casa, pues estaba prevista lluvia y aunque el sol lucía disfrutamos del calorcito de la estufa de leña. Habíamos de ser seis pero al final fuimos cinco, las que emprendimos el viaje hacia el gozo de vivir en un cuerpo de mujer. Hablamos, compartimos, nos auto-cuidamos y bailamos.
Rosa, te agradezco la confianza y el coraje de subir el sábado, sola , a bordo de este viaje que con tanto cariño había preparado. También tu feedback del mismo, pues me permite mejorar y seguir creciendo. Un beso para ti.
A aquellas que vinistéis el lunes, también os doy las gracias, y espero que el encuentro os haya alimentado tanto como a mí.
Gracias también a todas las que quisisteis venir y las circunstancias no os lo permitieron.
Y gracias Carmen Hernández Rosety por dejarme tus márfagas, tus cojines y tus dulces mantitas color chocolate. Como una madre fresonera sé que cuidas con esmero de tus hijas de Mujer Guía igual que una plantita de fresas alimenta a sus estolones para que enraicemos y nos sigamos expandiendo dando círculos y círculos para alcanzar a todas las mujeres del planeta.
Tras los dos encuentros me quedo entre muchas otras cosas, con mucha gratitud, con el compromiso de honrar y cuidar mi cuerpo. También con una canción de Paloma del Cerro: Gozar Hasta Que Me Ausente, que me hace vibrar y trasmite el mensaje de mi mayor deseo para mujeres, hombres y todos los habitantes de la tierra.
Y es que … suele pasar que nada es como planeas y solo el cielo sabe cómo serán los círculos que están por venir. Yo de momento, te propongo las fechas y el tema que tengo previsto abordar en noviembre. Ya se verá.

CÍRCULOS NOVIEMBRE 2020: El ciclo menstrual
Sábado 21 o Lunes 23
La ciclicidad de la mujer y su relación con la naturaleza. Las etapas vitales de la mujer. Qué es la menstruación y porque sangramos. Las fases menstruales, las hormonas que nos ungen y los arquetipos que transitamos durante las cuatro semanas del ciclo.
Si ya has atavesado el umbral de la menopausia descubriras que sigues siendo cíclica y que supone entrar en la edad madura.
Todo ello contado con el cariño, el respeto, y la belleza que nuestros procesos corporales se merecen. ¿Te apetece?
Puedes venir de forma esporádica a los encuentros y puedes consultarme cualquier duda que te surja. Si quieres venir sólo has de reservar tu plaza.

