Una mirada amorosa y empoderadora sobre el ciclo menstrual

Buen día,

Deseo que estés bien, y que puedas tomarte un ratito para ti dentro del agitado ritmo de tareas de cada día. Ojalá puedas regalarte está lectura, que espero te aporte.

Hoy quiero contarte sobre el ciclo menstrual. Algo que está tan ligado al vivir en cuerpo de mujer, aunque seas tan joven que aún no sangres, o no sangres porque estás embarazada, o porque has cruzado el umbral de la menopausia, o por cualquier otro motivo.

Con frecuencia, la información que se nos transmite y nos llega, a cerca de la menstruación, es únicamente sobre el sangrado que vivimos cada mes. Ese sangrado que, nos incomoda, nos da malestar, implica muchas cosas y a veces nos mancha. Ese que además nos hace sentir irritables, cansadas, nerviosas y frágiles una semana antes de su aparición.

A mí me entristece que en ocasiones sea ese, el único contenido que nos llega a cerca de algo tan hermoso y tan propio de ser mujer. Siento como si nos contaran sobre las estaciones del año y solo nos hablaran del invierno, como si nos ocultaran gran parte de la historia.

La menstruación es un ciclo que culmina con un embarazo o con un sangrado, y que implica a todo nuestro ser. Mirar únicamente los días que sangramos, es perder perspectiva, quedarse con una visión incompleta y peyorativa de nuestra ciclicidad. Es ser conscientes de una sola parte, y que suele ser la que menos nos gusta, pues interrumpe nuestro ritmo cotidiano lineal.

Somos cíclicas. Vivimos un ciclo de aproximadamente 4 semanas, y en ella atravesamos 4 estaciones distintas, como nuestra querida madre tierra.

La tierra, está en constante cambio. Donde yo vivo tengo la suerte de poder observar y sentir las 4 estaciones. Veo como en primavera la naturaleza despierta y empieza a florecer, en verano empieza ofrecer frutos, en otoño, si bien aún puedo recoger algunos frutos, veo como los árboles liberan hojas y semillas y empiezan a recogerse. En invierno, la naturaleza bajo una aparente muerte, descansa, para tomar energía y despertar de nuevo en primavera. Año, tras año, influenciada por la energía, calor y luz del sol, vive un cambio constante. Cada estación es un nuevo paisaje que nos pide y nos ofrece cosas distintas: sembrar, crecer, dar frutos, recolectar, morir o descansar.

La menstruación es mucho más que la semana de sangrado.

Nuestro cuerpo de mujer, refleja las cuatro estaciones en cuatro fases distintas: menstruando-sangrando: en invierno, pre-ovulando: en primavera, ovulando: en verano y percibiendo que no ha engendrado en otoño y sangrando de nuevo en invierno…

Así ocurren las estaciones en nuestro cuerpo, y cada una, nos pide y proporciona cosas distintas.

 ¿te gusta más una estación que otra?

 ¿Te sientes igual en verano que en invierno?

¿te apetece hacer lo mismo, comer lo mismo… en primavera que en otoño?

¿No te parece una lástima que, de todo el ciclo, solo nos llegue información a cerca del momento del sangrado?

¿que está información sea únicamente a cerca de como hacer para que no duela, no se note, y no te detengas?

Incluso madre tierra descansa en invierno, para poder ofrecer sus mejores frutos en verano.

Así la menstruación, es mucho más que la semana del sangrado, es un cambio constante en nuestros órganos y células de nuestro cuerpo. Una transformación corporal día a día, que destina toda su energía en completar la maduración de un óvulo y preparar el útero para que sea un lugar acogedor, con la esperanza de recibir un esperma que se fusione con el óvulo y  juntos formar un nuevo ser.

¿Maravilloso verdad?

El ciclo menstrual

es un viaje mensual fascinante

que impregna todos los aspectos de nuestra vida,

y que está regido por unas mareas hormonales

que bañan todo nuestro cuerpo

y empapan nuestro estado físico, energético, mental, y emocional.

Si te gusta lo que lees y quieres saber más, te ofrezco un encuentro donde te cuento todo sobre el ciclo menstrual.

Te hablaré sobre fisiología, naturaleza, hormonas, y todo lo que quieras saber contándote el ciclo como jamás te lo han hecho. De forma amena y vivencial, mezclando ciencia, naturaleza y mucho más. Con el respeto, amor y belleza que nuestros cuerpos se merecen. Para que vivas tu ciclicidad como un don maravilloso, que es lo que es. Porque…

  • Saber que habitamos un territorio cambiante nos da comprensión a cerca de lo que vivimos en cada momento.  
  • Comprender los procesos cíclicos de nuestro cuerpo conlleva ser más tolerantes, respetuosas y amorosas con nosotras mismas y con las demás mujeres.
  • Reconocer cada momento, saber que nos pide y tomar las cualidades y dones que nos regala, nos permite estar en armonía, degustar y enriquecernos con lo que hay en cada momento.
  • Tomar consciencia de que vivo en un cuerpo que recrea las cuatro estaciones de la tierra me abre a la comprensión de que soy cíclica y de que van a haber momentos de siembra, crecimiento, recolección, muerte y descanso.
  • Saber que no me sentiré igual en verano que en invierno. Que a veces estaré enérgica y decidida y otras necesitaré descansar. Me ayuda a escuchar y comprender mis necesidades y poder satisfacerlas.

Este círculo es para ti si sientes curiosidad acerca de que ocurre en tu cuerpo durante el ciclo, si quieres saber que ocurre en tu cuerpo, si deseas compartir el ser mujer, y si quieres respuestas a preguntas como:

¿Por qué menstruamos las mujeres?

¿Qué significa ovular?

¿Qué son las hormonas y que hacen cada una de ellas?

¿Qué son mis óvulos, cuantos tengo?

¿Qué implica ser cíclica?

¿Porque el síndrome premenstrual?

Si te apetece venir, solo has de reservar tu plaza. Te espero con muchas ganas de compartir,

Salud y amor

Esther

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